Los arrecifes de coral constituyen uno de los ecosistemas más importantes y apreciados del planeta por el bienestar que proveen a la humanidad -señala INVEMAR en su informe anual sobre el estado de los ambientes marinos- esta importancia radica en la alta biodiversidad, la protección que ofrece a la zona costera del embate de las olas, la producción de recursos de gran valor económico para la pesca tradicional y, especialmente, su mayor uso potencial está en el turismo por su valor paisajístico, el cual hace de las áreas con formaciones coralinas destinos turísticos por excelencia a nivel mundial.